Uso do móbil nas aulas

La Xunta permitirá el uso del móvil en los colegios solo si es con una finalidad pedagógica

El nuevo decreto educativo deja en manos de cada centro la posibilidad de fijar sus propias normas de convivencia interna

El Gobierno gallego le dio ayer luz verde al decreto que regula la aplicación de la Lei de Convivencia e Participación da Comunidade Educativa, vigente desde el año 2011, que establece varias disposiciones sobre el acoso escolar, los procedimientos de mediación para resolver conflictos y que, a la vez, prohíbe con carácter general el uso de teléfonos móviles y otros aparatos electrónicos, como las tabletas o e-books, en horario lectivo. Ahora bien, la nueva normativa deja abierta la puerta a que dichos dispositivos se puedan utilizar si son tratados como una «ferramenta pedagóxica», especialmente a partir de la implantación progresiva del libro digital.

De hecho, el artículo quedará redactado de la siguiente forma: «Prohíbese o uso de teléfono móbil e outros dispositivos electrónicos como mecanismo de comunicación durante os períodos lectivos». Pero acto seguido detalla lo siguiente: «Excepcionalmente os centros poderán establecer normas para a correcta utilización [de los teléfonos móviles] como ferramenta pedagóxica».

Normas asimétricas

Será, por tanto, cada centro educativo el que tenga la oportunidad de decidir sobre sus propias normas, que es la filosofía que impregna toda la Lei de Convivencia e Participación da Comunidade Educativa. Es más, cabe recordar que, en el 2011, la Consellería de Educación apostó por dejar en manos de los colegios la posibilidad de regular las normas internas de convivencia atendiendo a su realidad específica, lo que les permitía dictar de forma asimétrica reglas en relación al uso de teléfonos móviles o disposiciones a la carta sobre las vestimentas y distintivos religiosos, como el velo islámico, de tal forma que podría quedar prohibido en unos centros y ser tolerado en otros.

El decreto refuerza, de hecho, la «corresponsabilidade» de toda la comunidad educativa y todos los agentes que la integran. Crea un consello educativo único con funciones de asesoramiento y consulta, a la vez que establece procedimientos reglados para la solución de conflictos mediante la mediación. Tanto es así que se fija un plazo máximo de 12 días para que un centro educativo pueda resolver mediante la conciliación un determinado conflicto cuando se plantee.

La Voz de Galicia