Selectividade

Casi 11.200 jóvenes afrontan la última selectividad de junio

En el 2017, la reválida de segundo de bachillerato ya servirá de prueba de acceso a la universidad

SANDRA ALONSO

Son los últimos de la selectividad de junio. Un total de 11.191 alumnos, que realizarán la última prueba de acceso a la universidadtal y como se conoce hasta ahora. Será la semana que viene, durante los días 8, 9 y 10, y si la Lomce sigue en vigor tras las elecciones, después de la convocatoria de septiembre desaparecerá un sistema de selección que lleva funcionando desde hace cuatro decenios.

Según los datos de matrícula de la Comisión Interuniversitaria de Galicia harán la prueba casi 11.200 jóvenes en diez localidades diferentes, las siete principales ciudades además de Cee, A Rúa y Viveiro. De ellos, 9.627 han realizado la matrícula ordinaria -porque acaban de finalizar segundo de bachillerato este curso-, y 1.564 la anticipada, para jóvenes que vienen de otros itinerarios, aprobaron bachillerato en otros años o quieren repetir para subir nota. Por localidades, el mayor número se examina en Santiago (2.417), mientras que en Vigo lo harán 2.400 alumnos y en A Coruña 2.083. Las pruebas se hacen siempre en facultades, a excepción de Cee, A Rúa y Viveiro, en donde al no haber campus se celebran en institutos de secundaria.

Si sigue en vigor la Lomce después de las elecciones generales, laselectividad desaparecerá en el 2017 al implantarse por primera vez la reválida de segundo de bachillerato. En principio este examen no servía para acceder a la universidad, sino solo para obtener el título de bachiller. A mayores, las universidades podían estructurar sus propias pruebas de acceso en carreras con una demanda muy alta. Pero hace poco más de un mes la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas y el Ministerio de Educación llegaron a un acuerdo para que la nota de la reválida, junto a la media del bachillerato, sirva ya como medio de acceso a las facultades.

Por lo tanto, aunque se mantiene una prueba única y que permite el acceso a cualquier universidad española, se acabará la actual estructura de la selectividad, con el famoso examen de filosofía o los textos de literatura.

Fácil aprobar, difícil la nota

En torno al 90 % de los alumnos que se presentan a la selectividad de junio, y el 60 % de los que se examinan en septiembre -este año los días 14, 15 y 16- aprueban. Es por lo tanto un ejercicio asequible para la mayoría, pero la dificultad no está en el aprobado, sino enconseguir la nota suficiente para acceder a la carrera elegida. Un ejemplo, Medicina y los dos dobles grados que ha implantado la Facultad de Matemáticas -las tres titulaciones en la Universidade de Santiago- superan el 12 de nota mínima de entrada.

Calendario

Para los que estén estos días hincando los codos, el próximo miércoles arranca la selectividad a las diez de la mañana con el examen de Lengua castellana y literatura, mientras que después del descanso se celebra el examen de Historia de la filosofía o Historia de España. La primera jornada incluye las materias obligatorias para todos los alumnos, mientras que en la segunda y la tercera se realizan las asignaturas propias de cada especialidad.

Aunque la selectividad tiene unos cuarenta años -surgió con el COU, ya extinguido-, ha cambiado en los últimos años. Antes la nota suponía el 50 % del acceso a la universidad y ahora ha bajado hasta el 40 %, por lo que el mayor peso, el 60 %, procede de la media conseguida en bachillerato. Además se ha modificado el número de materias de las que se tienen que examinar los alumnos *Filosofía era obligatoria, y ahora los estudiantes pueden elegir entre esta o Historia- y ahora hay exámenes voluntarios y otros obligatorios.

El hecho de que haya ejercicios voluntarios provoca que la nota máxima que puede lograr un alumno que se presente a la selectividad ya no sea un diez, sino que es un 14, porque puede sumar hasta cuatro puntos con la calificación de dos de los exámenes específicos.

En manos de las elecciones

Que esta sea o no la última selectividad de junio todavía depende de las elecciones del 26J por un motivo evidente. Y es que todos los partidos de la oposición han prometido derogar la Lomce si llegan al Gobierno. Esto implica que si el PP no consigue ganar en las generales y se paraliza esta ley orgánica se pararían también las famosas reválidas de cuarto de la ESO y segundo de bachillerato, que se implantan por primera vez en el 2017, y por lo tanto la del 2016 ya no sería la última selectividad.

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