Pobreza infantil

La tasa de población infantil en riesgo de pobreza o exclusión social lleve desde 2009 por encima del 32%. Esto supone casi 3 millones de niños cada uno de los últimos 5 años. En plena revolución de internet, ¿qué ocurriría si durante un año nos llegara un mensaje cada vez que un niño cae en eso que llaman pobreza? Recibiríamos 8.000 notificaciones cada día, 300 cada hora, cinco notificaciones por minuto*.

La pobreza infantil es la urgencia más inmediata a la que nos enfrentamos: los niños no tienen cómo defenderse, no tienen una alternativa, los niños necesitan que el sistema les proteja porque no pueden buscarse la vida por si mismos. Los niños, y las niñas, deberían ser la prioridad más inmediata, y esta realidad no admite dudas. Un solo titubeo puede lastrar generaciones futuras.

¿Pero a qué problemas creen que se enfrentan desde UNICEF, Save The Children o desde la Fundación porCausa cuando tratamos de poner encima de la mesa uno de esos datos demoledores sobre pobreza infantil?. La falta de información que manejan las instituciones sobre esta emergencia y la falta de un debate público de calidad. Un círculo vicioso que se alimenta con la insuficiente preocupación de la opinión pública respecto al problema.

Los organismos públicos no ofrecen datos de calidad sobre la pobreza infantil, además, los medios apenas hablan sobre ella o no lo hacen con la profundidad y compresión que el problema implica. El resultado es que el tema no llega a colarse entre las preocupaciones de gran parte de la ciudadanía y así lo refleja el escaso debate público.

Otro dato demoledor. Niños y niñas: si vuestros padres son extranjeros tenéis el doble de posibilidades de ser pobres

Fonte: http://blogs.lavozdegalicia.es/nomepidancalma/