Deportistas Ponteses

 

Diario de Ferrol-2010-10-21-035-caa35d0bEl club Pontés cuenta con un kayakista carioca y otro búlgaro

Palistas con talento, pero veteranos en su mayoría, han sostenido el nombre del club de piragüismo Xuvenil de As Pontes en los últimos años. La situación está cambiando y parte de la “savia” que puede dar nueva vida a este viejo árbol trae claro sabor a modernidad y a mezcla cultural.

Reportaje de Carolina Pernas

En As Pontes no es tan fácil ser piragüista. Durante muchos meses al año la lluvia y el frío acompañan a unos deportistas que, por el momento –muy cerca hay un lago “en construcción” esperando a convertirse en centro de la actividad del municipio–, tienen en un embalse entre colinas su poco acogedor campo de entrenamiento.

Pero esto no asusta a dos de las nuevas incorporaciones de la entidad de Ferrolterra, kayakistas de solo 13 años, con acento propio y nombres exóticos que, llegando desde puntos casi opuestos del globo, se han integrado en un grupo de “valientes” dispuestos a revitalizar a la entidad pontesa.
Alison Da Silva “aterrizó” en Galicia hace cuatro años con su madre procedente de Río de Janeiro. Su primera parada fue Pontevedra, ciudad en la que ya entabló contacto con el piragüismo y de la que afirma que “me encanta”. Luego vino el establecerse con su familia en la villa minera y comenzar una integración que, para este pontés nacido en Río, se ha basado en buena medida en los deportes –además de kayak en el Xuvenil, Da Silva practica tiro con arco en el club local–.
La llegada de David Tonislavov Damyanov a Galicia se produjo hace mucho menos, concretamente un año, lo que no le ha impedido responder, en un más que correcto castellano, a todas las preguntas que se le plantearon para componer este reportaje –“cuando llegué sólo sabía decir hola”, reconoció–. Su ciudad natal es Montana, situada al norte de Bulgaria y muy próxima a las fronteras de Rumanía y la antigua Yugoslavia. En el caso de David y su familia, As Pontes fue directamente el lugar elegido para comenzar una nueva vida debido a la presencia previa en la villa de uno de sus tíos –cómo llegó él en un principio hasta Ferrolterra puede ser objeto de una segunda parte–.
Los dos tienen caracteres diferentes y visiones también distintas de lo que supone el día a día en esta su nueva vida. Así, el brasileño Da Silva dice que “echo de menos la playa los fines de semana o en vacaciones, a veces es más aburrido”, mientras que para el búlgaro Tonislavov, la villa ofrece todo lo necesario. Sí comparten, sin embargo, el período de vinculación con el club, ya que ambos comenzaron con el kayak el pasado verano y decidieron dar continuidad a esta práctica deportiva toda la temporada. Junto a ellos, una veintena de niños de distintas edades que conforman la base sobre la que el Xuvenil de As Pontes quiere recomponer toda la estructura de una entidad deportiva que puede enorgullecerse de contar en sus filas con varios internacionales en piragüismo y kayak polo.
A ninguno de ellos le asusta, al menos no demasiado, lo difícil de las condiciones que el invierno gallego, y más el pontés, presenta y no dudan en argumentar su preferencia por el deporte náutico con un rotundo y conjunto “no me gusta el fútbol”.
Aunque tienen los mismos años, trece –ambos cursan estudios de 1º de la ESO en el Moncho Valcárcel, sus aficiones son distintas. Alison es definitivamente un joven de “puertas afuera”, puesto que sus pasatiempos favoritos incluyen patinar o nadar, además de practicar los deportes ya mencionados; mientras que David apuesta por salir en bicicleta “si tengo tiempo libre” pero posteriormente reconoce que “me gustan los videojuegos”.
De sus logros deportivos todavía es pronto para hablar y ellos son los primeros en reconocer que aún están aprendiendo. De hecho, Tonislavov afirma claramente que “no puedo decir que soy bueno, pero poco a poco…”. Irse incorporando, poco a poco, al calendario de competición ayudará sin duda a estos jóvenes kayakistas, que ya tuvieron la ocasión este verano de probar sus fuerzas en alguna de las regatas del calendario gallego. Es este apartado, Alison Da Silva lo tiene claro, es uno de los alicientes del entrenamiento y el trabajo porque “vamos a distintos sitios de Galicia y conoces a mucha gente. Yo, por ejemplo, puedo ver a los amigos que tengo en el club de O Grove”. Otro de los incentivos pasa por entablar amistades dentro de la propia entidad, algo que David ha aprovechado personalmente en los meses que ha estado en el club.
¿Y que ocurrirá en el futuro? Da Silva tiene claro que quiere ser un profesional, “me gusta la fotografía, o ser abogado”, mientras que David reconoce que “no lo he pensado”. Los dos tienen, sin duda, todo el tiempo del mundo para tomar decisiones.

Diario de Ferrol