libros de texto

Los alumnos deberán entregar sus libros sin saber si han aprobado

La mayoría de los institutos recogerán los manuales para cumplir la orden de Educación sobre los bancos, y después se los devolverán a quienes suspendan

M. MORALEJO

«O que fixo a orde, polo menos debera saber antes cándo acaban as clases». La frase, del secretario de un instituto, resume el malestar de los equipos directivos de los colegios e institutos gallegos por la orden del 21 de mayo del 2015, por la que la Consellería de Educación regula el fondo solidario de libros de la Xunta. Y es que los alumnos de secundaria tendrán que entregar sus manuales -si son beneficiarios del cheque escolar- sin saber si han aprobado todas las asignaturas. En la norma pone textualmente que los estudiantes deben devolver los libros «unha vez feitos os exames, e como máximo, o 19 de xuño». Es decir, el próximo viernes. El texto añade que si el estudiante suspende «poderá quedar co libro correspondente ata que se examine, e como máximo, ata o 4 de setembro».

Lo que ocurre es que efectivamente el calendario escolar recoge que las clases terminan el 19, pero no así las evaluaciones, por lo que los estudiantes no sabrán qué materias tienen pendientes, si es que suspenden alguna. Cada instituto ha optado por buscar la solución más coherente, y en la mayoría han decidido recoger y devolver. En el IES Monte das Moas (A Coruña), los jóvenes conocerán las notas el 23, así que plantean como fecha de recogida el 25, casi una semana después del 19 que dice la norma. El 2 de julio, como fecha límite, los centros deberán introducir en una aplicación informática cuántos ejemplares de cada materia hay, para llevar a cabo el reparto en orden inverso a la renta familiar. Tampoco el 2 de julio es una fecha factible para los directores, que están realizando las matrículas del próximo curso «e ademais nunca será o número total porque seguimos esperando aos que quedan para setembro», dicen en este centro coruñés.

En todos los institutos consultados harán las evaluaciones después, pero la mayoría optan por que los niños entreguen los libros, y posteriormente se les devolverán los de las materias pendientes. Es lo que harán en el IES Eduardo Pondal de Santiago o en el Lucus Augusti de Lugo. No obstante, en este tienen muy claro que los alumnos no devolverán los manuales a tiempo. «Mandámoslles unha carta sobre este tema e tiñan que traela firmada o pasado luns. Aínda hoxe -por el pasado viernes- as están traendo». En el instituto admiten que el malestar es unánime por este sistema. En el Valle Inclán de Pontevedra asumen que tendrán que recogerlos «y el día de las evaluaciones se les devolverán a los que hayan suspendido». Y en el Eduardo Blanco Amor de Ourense, lo mismo. En este centro explican que puede darse el caso de un alumno que devuelva los libros, repita, y, si hay más estudiantes con menos ingresos, se quede sin manuales.

Educación buscará soluciones

Ante la posibilidad de que por un mayor número de estudiantes que cumplan los requisitos de renta del cheque escolar haya alumnos que se queden sin libros del banco, Educación afirmó hace días que se buscará soluciones para que ningún joven que cumpla el criterio de renta se quede sin manuales. El próximo curso convivirán ayudas directas a rentas bajas con la puesta en marcha de bancos solidarios.

Los libreros creen que el fondo solidario «agranda unha bochornosa brecha clasista»

Los libreros tampoco están de acuerdo con los bancos solidarios que el próximo curso se implantan en tercero y quinto de primaria y en segundo y cuarto de secundaria, aunque en este caso lamentan más el modelo de préstamo, que impide manipular el material. La presidenta de la Federación de Librarías de Galicia, Pilar Rodríguez, asegura que se ha llegado a una situación en la que los libros se aprovechan más que la ropa «ou aínda peor, a que moitos pais sexan capaces de asumir con normalidade o custo das consolas con videoxogos e pór o berro no ceo pola carestía dos libros de texto». Rodríguez insiste en que el banco reduce los libros a «meros obxectos decorativos» y lamenta que con el sistema que quiere aplicar la Xunta los padres que entreguen el material tras haberlo comprado «nunca terán dereito a que os seus fillos os reciban polo mesmo sistema, mentres se agranda unha bochornosa brecha clasista», sostiene.

El cheque escolar se mantiene en primero, segundo, cuarto y sexto de primaria, así como en primero y tercero de la ESO. En los otros cuatro cursos se creará un banco en cada centro.

Anpas Galegas convoca esta tarde varias concentraciones contra la iniciativa de la Xunta

Las dos confederaciones de AMPA que hay en la comunidad gallega están en contra de los bancos de libros de texto que ha creado la Xunta este año. Confapa Galicia instó a las asociaciones que la integran a que mantengan los fondos que crearon durante los últimos años y no los fusionen en el banco de Educación. También los rechazan la Confederación Anpas Galegas, que ha convocado esta tarde, a partir de las 20 horas, concentraciones en Cangas, Carballo, Cee, Ferrol, Lugo, Ponteareas, Santiago y Vigo. Los padres reivindican el sistema de préstamo universal de los libros y el material escolar, y además critican el nuevo sistema de Educación «de axudas mínimas, e o ficticio fondo solidario».

Lo cierto es que en todos los institutos de secundaria consultados existen bancos puestos en marcha por las AMPA o modelos de intercambio de libros entre los padres, y en ninguno están dispuestos a fusionarlo con el de la Xunta. Confapa, por ejemplo, recuerda que no tienen por qué saber qué alumnos tienen derecho a los manuales del fondo de la Consellería, lo que implicaría saber cuáles son los estudiantes con menos recursos.

La Voz de Galicia

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