Incertidumbre en las aulas pontesas

Concentración en la Praza do Carme en contra de la extinción del Monte Caxado y la unificación. Marta Mancebo

 

La decisión de la Xunta de reorganizar la oferta escolar en As Pontes, con la desaparición del CPI Monte Caxado y el traslado de los alumnos de secundaria al Moncho Valcarce y los de primaria a A Magdalena, se encontró con el rechazo en la calle y suscitó miles de dudas. La falta de información y de tiempo las incrementa

 

 

La felicidad del fin de curso se convirtió en una manifestación masiva. La Xunta anunció el jueves, un día antes de que finalizasen las clases, una reorganización escolar en As Pontes, que aunque afecta de forma directa al CPI Monte Caxado, que se extinguirá, acabará salpicando a todos los centros. Tres se tienen que reorganizar. Y hay muchas incógnitas.

1. ¿Por qué la Xunta decide la reorganización?
La Consellería de Educación asegura que el único objetivo es “mellorar a calidade educativa para o alumnado así como a atención á diversidade” teniendo en cuenta “criterior pedagóxicos, demográficos, xeográficos e de xestión responsable dos recursos”.

2. ¿Qué implican los cambios?
El CPI Monte Caxado dejará de funcionar como centro independiente. “Desaparecerá como colegio, es su muerte”, dice el director, Juan José Bermúdez. El alumnado de infantil y primaria se integrará en A Magdalena y el de secundaria, en el Moncho Valcarce.

3. ¿Qué supone la unión de Monte Caxado y A Magdalena?
Monte Caxado y A Magdalena están a pocos metros entre sí, separados por una valla, pero son centros antagónicos, sobre todo por el horario. La unificación abre infinitas incógnitas sobre cómo se organizará el nuevo colegio, que mantendrá el nombre de A Magdalena, pero pasará de tener 167 alumnos a 365, con los 198 que se trasladarán de Monte Caxado. “Es un caos. No hay nada estudiado y cientos de asuntos que concretar. Y sin tiempo”, dice Bermúdez.

4. ¿Qué pasa con el edificio del centro que se extingue?
El edificio de Monte Caxado se integrará en el colegio de A Magdalena, que no “tiene espacio físico para tantos alumnos”, dice la directora, Elena Coira, que explica que desde Educación dejan el reparto de espacios en manos de la dirección. “Nos dicen que eso ya lo arreglamos nosotros. No hay nada diseñado”, apunta. Lo único que se comunicó es que habrá dos aulas por curso.

5. ¿Qué horario tendrá?
Es una de las cosas que más preocupa a los padres y donde están afectados por igual los dos centros, porque ninguno quiere perder su horario por conciliación o necesidades de las familias. Monte Caxado tiene jornada continua, de 9.00 a 14.00 horas. A Magdalena, partida, de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 17.00. Además, es el único colegio que tiene comedor, de 14.00 a 15.00 horas, y uno de los que oferta el servicio de Almorzos no Cole, a partir de las 8.00. También es el único con servicio de transporte -gran parte de los alumnos son de la zona rural- y las actividades extraescolares son de 15.00 a 16.00 horas para que puedan acceder a ellas todos los alumnos que usan el bus.

6. ¿Qué particularidades tiene cada centro?
Además del horario y los servicios, hay una larga lista de particularidades que abren numerosas incógnitas educativas. A Magdalena es un centro plurilingüe. Monte Caxado, no. Pero tiene la biblioteca en el Plan Plambe y cinco aulas dentro del proyecto Abalar, lo que supone un ordenador por alumno. Además, es una referencia para niños con necesidades especiales -hay un total de 52, la cifra más alta en la localidad-, un aula medioambiental y acaba de crear una cooperativa educativa, premiada por su trabajo, incluso por la Xunta hace apenas 15 días.

7. ¿Y el profesorado?
El claustro de Monte Caxado se disuelve y los profesores -34 en total- se dividen, como los alumnos, entre A Magdalena y el IES Moncho Valcarce. El director, que solicitó una prórroga para jubilarse con su equipo directivo, se irá de orientador al instituto. Y el equipo directivo de A Magdalena, con 14 profesores en el claustro y tres compartidos, deberá asumir la dirección del colegio unificado, según les comunicó Educación. No están de acuerdo. “Tenemos un proyecto educativo para un colegio pequeño, en el que nos conocemos todos. Ahora es otro, mucho más grande, y no podemos asumirlo”, dice la directora. Los profesores, supuestamente, porque ninguno tiene nada por escrito, cambiarán de centro como adscritos, por lo que mantendrán la antigüedad, pero hay situaciones puntuales de algunos que perdieron sus puntos al concursar para un centro con jornada única que ahora desaparecerá. No saben su nuevo horario.

8. ¿Cuál es el papel del IES Moncho Valcarce?
Los 67 alumnos de secundaria pasarán para el Moncho Valcarce, así como 15 profesores. “Nos va a dar muchísimo trabajo, es muy laborioso, porque hay que reorganizar todo y redistribuir materias. Y los alumnos van a estar algo más apretados”, dice el director, Javier Cabarcos. En total, hay actualmente 270 matriculados, a los que habrá que sumar 17 del bachillerato que la Xunta suprimió este año en el otro instituto local, el Castro da Uz.

9. ¿Por qué el rechazo?
Lo más criticado fue la forma de la Xunta de comunicar los cambios, el penúltimo día de clase y sin ningún tipo de negociación o consenso. Desde los centros aseguran que se quedaron “en shock” con una decisión para nada esperada y los padres denuncian que se les deja sin la posibilidad de elegir. La comunidad educativa, en bloque, mostró su rechazo. Igual que todos los grupos políticos locales -incluso el único edil del PP, que no descarta pasar a ser no adscrito si la Xunta no rectifica o realiza modificaciones-. Los vecinos también, y unas 4.000 personas secundaron la concentración más multitudinaria del viernes.

10. ¿Qué se reivindica?
El objetivo es lograr que ninguno de los centros deje de existir. “Hay una parte emocional que desde la Xunta no entienden. Un educador sabe que en cada colegio, aunque sean los dos públicos, hay una cultura educativa diferente”, defiende el director, que anima a los padres a no matricular a sus hijos en otros centros para seguir haciendo presión. Algunos ya lo han hecho, para asegurarse el mismo horario (A Fraga y Santa María tienen jornada única) o para mantener a sus hijos con sus compañeros de clase en un centro más pequeño como el IES Castro da Uz, donde hay un aula por curso. El nuevo primero de ESO del Moncho Valcarce tendría tres.

11. ¿Hay un posible acercamiento?
De la reunión con el conselleiro de Educación no salieron muchos puntos en común, aunque sí la posibilidad de diálogo. La Xunta no aceptó la petición de retrasar la decisión al menos un curso y negó que haya cuestiones económicas en la medida, por lo que descarta el respaldo financiero que ofrece el Concello. A los centros no les convencen las opciones que aporta Educación, como mejoras para ajustar horarios en el Ceip -cada uno quiere el suyo- o el acceso al comedor o al transporte, que no les interesa a las familias de Monte Caxado. Para el IES se ofrecieron mejoras en la oferta formativa y se abrió la posibilidad de repartir alumnos con el Castro da Uz.

12. ¿Continuarán las protestas?
“Hasta el final”, dicen las Anpas. Esta tarde habrá una concentración en el lago, coincidiendo con el Ironman, programada para las 16.00 horas. Y continuarán mañana con jornadas culturales, con lecturas y debates durante el día y la noche en el pabellón del colegio Monte Caxado. El martes habrá concentración ción en Santiago.

Fonte: El Progreso.