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Los colegios gallegos preparan el próximo curso con y sin Lomce

Los colegios gallegos preparan el próximo curso académico (2016/17) pensando en dos escenarios: con la Lomce en vigor o paralizada, y así se lo explican a los padres. El motivo es que en este mes de marzo los alumnos tienen que elegir -asignaturas optativas e incluso itinerarios-, pero no está claro qué marco normativo funcionará en el mes de septiembre. Obviando la improbable gran coalición PP-PSOE, hay tres opciones principales: que no haya gobierno y por tanto se siga desarrollando la Lomce; que antes de mayo se consiga una mayoría encabezada por el PSOE, que ya avisó que paralizaría la ley; y que se convoquen nuevas elecciones para junio y el gobierno que salga sea también de cambio y por tanto paralice la ley, aunque entonces ya se estaría en el mes de septiembre y la situación se complicaría un poco.

Gobierno en funciones

La Lomce seguiría adelante, y en el curso que empieza en septiembre supondría estos cambios:

Primaria. En este caso no le afecta. Las asignaturas ya están cambiadas y las pruebas de tercero y sexto están ya en vigor.

Secundaria. Los alumnos que cursan ahora tercero de la ESO son los más afectados. Si la Lomce se mantiene, el próximo septiembre tendrán que elegir entre realizar un cuarto de la ESO para encaminarse a bachillerato o para ir a la FP. En ambas opciones tendrán que estudiar Geografía e Historia, Lengua Castellana, Lengua Galega, Primera Lengua Extranjera, Educación Física y Religión (o Valores éticos).

Cambia el tipo de Matemáticas (orientadas a las enseñanzas aplicadas si después van por FP y orientadas a las enseñanzas académicas si quieren seguir hacia bachillerato). Ya en tercero (que este curso actual aplica la Lomce) han tenido que elegir entre las dos Matemáticas, pero su opción no era vinculante para cuarto.

Con la Lomce cambian las troncales optativas: para FP deben elegir dos entre Tecnología, Iniciación a la Actividad Emprendedora y Ciencia Aplicada; si van por la rama de bachillerato, marcarán dos entre Biología, Economía, Física/Química y Latín. Después hay una batería de asignaturas que podrán decidir desde cualquiera de los dos itinerarios, aunque dependerá del centro ofrecer unas u otras -los colegios e institutos pequeños no tienen capacidad para abrir mucho el abanico-. También habrá una reválida a final de cuarto, pero como va a ser la primera vez, no tiene efectos académicos.

El otro curso que estrena asignaturas es segundo, es decir, los que ahora cursan primero de la ESO. En este caso les cambia con respecto a lo actual Religión o su alternativa (Valores Éticos), cuya nota cuenta. Tendrán Física y Química y se elimina Educación para la Ciudadanía.

Bachillerato. Afecta a los de segundo de bachillerato, ya que primero es Lomce desde este curso actual. Realmente a los que empiecen segundo, que ya vienen del itinerario Lomce, no les va a molestar en exceso. Pero hay dos desapariciones importantes entre las troncales: Educación para la Ciudadanía y, sobre todo, Historia de la Filosofía. Con la Lomce, un joven, tanto de ciencias como de letras, puede acabar el bachillerato sin saber quiénes eran Platón, Descartes o Kant.

Los alumnos tendrán la prueba final, pero como será la primera vez, no sustituye a la selectividad, es solo a modo piloto.

Con Gobierno «de cambio»

Hay que partir de la base de que si hay un gobierno de cambio, estará encabezado por el PSOE. Es importante el matiz, porque el líder socialista ya anunció que paralizaría la Lomce, mientras que desde Podemos se quiere derogar. Y hay una diferencia fundamental entre ambas opciones: paralizar supone que la ley solo se aplicará en los cursos ahora en vigor (toda primaria e impares de secundaria y bachillerato); y derogarla implicaría mucho más, que habría que volver a la LOE en toda primaria y en la mitad de secundaria y bachillerato, es decir, cambiarían asignaturas y libros. Partiendo pues de la base de que solo se paralizaría la ley, esto es lo que ocurrirá.

Secundaria. Todos los alumnos que ahora cursan tercero volverán a tener unas únicas Matemáticas, lo que dejará en franca desventaja a los estudiantes que hubiesen optado por la asignatura orientada a FP. No harán en ningún caso, ni como experiencia piloto, la reválida de final de la secundaria.

Los de segundo, por su parte, tendrán Educación para la Ciudadanía y no contará la Religión (o su alternativa) que sí se incluye en los expedientes de primero y tercero.

Bachillerato. Serán los más perjudicados, al menos sobre el papel, ya que los cambios que se aplicaron en primero desaparecerán en segundo. Una de las grandes diferencias es que tendrán Historia de la Filosofía, o que Biología incluye Geología (con la Lomce no). Tampoco en la Lomce se contempla la asignatura de Literatura Universal, por lo que algunos alumnos podrán seguir dándola. En cambio, Psicología, que entra en las opciones Lomce, no estaba prevista en la LOE. En general, dependerá de cada instituto o colegio que se les pueda ofrecer algunas de las asignaturas específicas que ya se contemplaban en primero.

En cualquier caso, si se paraliza la Lomce, los alumnos de segundo de bachillerato harán solo la selectividad, no tendrán la prueba final -un test de 350 preguntas- ni siquiera como experiencia piloto.

Con Gobierno en verano

Aunque la opción de un cambio de gobierno en primavera supondría algún reajuste para el alumnado, la situación podría ser mucho más caótica si se va a unas elecciones en junio y se puede formar un gobierno de cambio que quiera paralizar la Lomce en septiembre. En ese caso, es probable que lo único que puedan hacer es evitar la realización de las reválidas, porque, aunque no hay información al respecto, no parece muy lógico que se paralice por ejemplo el cuarto de la ESO en el itinerario de FP con los profesores asignados y los libros ya comprados.

La Voz de Galicia