21 de marzo Día mundial del Síndrome de Down

La lucha e integración del colectivo Down en Galicia cumple 50 años

Las asociaciones ven amenazados los logros de las últimas décadas

El Día Mundial del Síndrome de Down se celebra en Galicia con actos que premian la integración social, sobre todo en centros educativos y culturales, y las posibilidades de empleo para el colectivo. Profesionales de la enseñanza como María García Quintas, veterana docente del colegio Pío XII de Santiago; empresas como Alcampo Ferrol o Keramat de O Milladoiro (Ames), por ofrecer oportunidades laborales; o la asociación cultural Rosalía de Castro de Cacheiras (Teo) reciben el reconocimiento de entidades representativas del movimiento Down, que aprovechan la efeméride con afán igualmente reivindicativo.

Los recortes de los últimos años a causa de la crisis, sobre todo en la Ley de Dependencia; y las perspectivas que abren la Lomce para la educación, o la reforma fiscal, amenazan diversos servicios que han logrado las asociaciones gallegas que trabajan para favorecer al colectivo de personas con Down. Así lo valoran Eladio Fernández y Delmiro Prieto, presidentes de Fademga y Down Galicia. Entre ambas federaciones de asociaciones ofrecen prestaciones a más de 1.500 personas, parte de ellas compartidas.

En A Coruña, Vigo, Ferrol y Santiago emergieron hace medio siglo, desde 1964, entidades promovidas por padres y madres preocupados por dejar condiciones de futuro para sus hijos con Down cuando ellos falten. Al principio, el panorama que se ofrecía al colectivo de Down «era tenebroso: moitas persoas estaban recluídas na casa, e desde a Administración era vistas só como obxecto de políticas de beneficencia, caridade ou lástima. Houbo que traballar moito para conseguir dereitos que os últimos anos vemos ameazados con preocupación», afirma Eladio Fernández.

Uno de los principales avances es que «agora todas as persoas con Down en idade escolar obrigatoria teñen praza nun colexio ordinario ou nun centro específico. Hai posibilidades para acoller a todos», agrega Fernández. «A situación é moi complicada e aumentan as persoas con risco de quedar na casa ao finalizar esa etapa escolar», insiste el presidente de Fademga.

Delmiro Prieto valora que «la Lomce, tal como está. excluye al alumnado con discapacidad, al disminuir el profesorado de apoyo, aumentar la ratio de escolares por aula o no favorecer la adaptación de las pruebas de la reválida. Algo habrá que hacer para evitarlo. Después del esfuerzo de la consellería en Galicia con el decreto de atención a la diversidad vemos un riesgo muy serio de involución».

Vida independiente y familiar

Down Galicia -con asociaciones en las siete mayores ciudades- defiende en educación «la integración en centros ordinarios; y que se supriman en el 2020, como se ha anunciado, los de educación especial. Con el transporte del 065 confiamos que se corrijan abusos que pudiese haber, pero que no se lo carguen. Y la reforma fiscal puede ahogar económicamente a muchas organizaciones», sostiene Prieto.

Ambas federaciones coinciden en los avances en el empleo, sobre todo por el compromiso de algunas empresas, aunque con la crisis el colectivo Down resulta muy perjudicado.

Frente a las familias que incluso escondían a hijos con este síndrome el siglo pasado, ahora empiezan a prosperar algunas iniciativas de vida independiente, y de personas con Down con empleo fijo y vida familiar normalizada. Pero queda mucho camino por recorrer, indican Prieto y Fernández. Esta tarde en el Hostal dos Reis Católicos de Santiago, jóvenes con discapacidad tendrán un papel protagonista en la gala de entrega de los premios de Down Compostela. Para hacerse visibles y mostrar sus capacidades.

«Me apena que se niegue el derecho a vivir a una persona con mi síndrome

Pablo Pineda, primer europeo con síndrome de Down en alcanzar una diplomatura, llama a la normalización de esta discapacidad y pide que se respete el derecho a la vida de quienes la presentan, en relación a la reforma proyectada de la legislación del aborto en España que contempla la posibilidad de abortar en caso de problema fetal si éste acarrea un daño demostrable a nivel psicológico para la madre.

«Me apena que se niegue el derecho a la vida a una persona por tener síndrome de Down, pues tenemos mucho que aportar a la sociedad: alegría, optimismo, ternura y un sinfín de valores. El Down no se padece, sino que se disfruta», dice Pineda, con motivo de la conmemoración mañana del Día Internacional de esta discapacidad.

A su juicio, se debe valorar a las personas con el síndrome por sus «cualidades positivas» y no por sus limitaciones. En un comunicado suscrito por el también actor lanzaba además un mensaje de sensibilización y apelaba a la normalización del colectivo. «No hace ni un siglo que éramos símbolo de vergüenza en las familias», afirma.

«Si los empresarios se fijan en lo que podemos hacer, descubrirán que somos fichajes estrella. Sólo tienen que darnos una oportunidad», añadió. En España existen 34.000 personas con Down.

Fonte: La Voz de Galicia