Amplían las asignaturas para subir nota en selectividad en artes, ingenierías y sociales

La descoordinación normativa supuso un primer listado muy restrictivo, que CIUG y Educación rectificaron ayer

 

Fueron unos pocos días de susto para miles de alumnos gallegos que vieron cómo, en contra de lo anunciado, las asignaturas que elegía su futura carrera para subir nota en la selectividad no se correspondían con las de otros años y por tanto con las que ellos estaban preparando. Había cuatro titulaciones especialmente afectadas: Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, Derecho, ADE y Magisterio. Pero se extendía a todas las carreras de arte y humanidades y ciencias sociales y jurídicas, y en menor medida a las ingenierías. Se salvaron del problema las de ciencias y ciencias de la salud, muy restrictivas en sus ponderaciones, tanto antes como ahora.

¿Qué pasó para que en Ciencias del Deporte se valorase Historia de la Filosofía y no Biología? ¿O en Griego en Derecho pero no Latín? ¿Y para que en Magisterio no contase ninguna asignatura de ciencias? Una combinación fatídica de un año lleno de sorpresas normativas y la burocracia propia de las instituciones universitarias. Son las facultades las que eligen en sus consejos de gobierno qué asignaturas van a primar en la selectividad; lo hicieron atendiendo la legislación vigente entonces (el decreto estatal de diciembre que organizaba la prueba) y así quedó registrado. Según la normativa de entonces, un alumno solo podía examinarse de forma voluntaria en selectividad de las asignaturas optativas de su rama, y estas serían las que contasen para subir nota. Pero la CRUE Universidades Españolas (y la CIUG en Galicia) decidió ampliar el abanico de materias para hacerlo lo más parecido posible al de años anteriores -el curso ya estaba por el segundo trimestre y esos alumnos habían elegido un año antes, en primero, sus asignaturas optativas-. Pero las facultades no cambiaron sus propuestas, y así se publicó la semana pasada el listado de ponderaciones.

Inmediatamente, alumnos, padres y profesores detectaron la incongruencia. Anpas Galegas y los directivos de los institutos asociados en Addiga se dirigieron a la Consellería de Educación para alertarla. En paralelo, la CIUG recibió las quejas y propuso una solución con la consellería: ampliar la lista de asignaturas que sirven para subir nota en selectividad. Ayer lunes unos y otros se reunieron para establecer las nuevas ponderaciones, que se publicaron rápidamente en la web de la comisión.

Un pacto flexible

Y mientras la CIUG colgaba las notas, en el Senado se celebraba un debate del ministro con los consejeros sobre el pacto educativo. Méndez de Vigo comentó que el pacto debe consagrar la libertad de elección, la calidad de la enseñanza y la equidad del sistema educativo. Que tiene que incluir un presupuesto y que ha de ser flexible según los territorios. El conselleiro de Educación, Román Rodríguez, pidió currículos flexibles para mantener a los jóvenes con problemas en el sistema y una acreditación de competencias en caso de que finalmente abandonen los estudios sin título.

Sara Carreira La Voz de Galicia